Tus manos. Por Yolanda Sáenz de Tejada
Me gusta encender, después de cocinar, una vela de vainilla en la cocina (mata el olor a pasado y a comida). Hoy, que he cocinado tus manos, he encendido dos (olía demasiado a ti). La punta de tus dedos estaba deliciosa, he chupado todos los versos que se escondían en…






