Retrato de familia. Por Maribel Romero Soler
Cerré la puerta sin hacer ruido y fui a acostar a los niños. Raúl seguía usando el pijama de rombos, aunque ya le quedaba un poco corto, y Pablo se abrazaba con fuerza a su oso de peluche. Me quedé junto a ellos en silencio, escuchando sus hazañas, cada una…





