Amores. Por Vivian Watson
DESESPERACIÓN Cuando terminó de deshojar la margarita, continuó con los dedos de su mano derecha. MISTERIO En la penumbra, la mujer contempló la respiración pausada de su amante, perdido en quién sabe qué orillas del sueño. Quiso seguirlo. Se hundió en él y pasó al otro lado: un paisaje de…






