Trovador de madrugada. Por Isidro R. Ayestarán
Escribir un poema en una de esas noches en las que uno no es buena compañía, rehusando el abrazo del amante anhelante que le espera desde su orilla de la ciudad. Humo de cigarrillo, voz ronca de blues, luz de estrellas de neón donde se lee “no perdiste la cabeza,…





