Martes de bohemia y soledad. Por Isidro R. Ayestarán
Un vaquero sin pistolas recorre en una diligencia las calles de la ciudad; es un poeta a contracorriente, incluso en el ritmo de sus latidos de corazón – hasta en eso es diferente -, con una música de fondo de saxofón anclada en cada uno de sus huesos, sus músculos,…





