La dama de rojo y el caballero de rayas. Por Felisa Moreno Ortega
Tras dejar atrás un camino empedrado, nos detenemos a la sombra de la puerta del castillo. Por un momento olvidamos quienes somos, de donde venimos y nos sumergimos en el pasado. En nuestros oídos resuenan los cascos de caballos, el entrechocar de espadas, el silbido de las flechas… Mi dama…











