Que grande es eso del amor. Por Julio Cob Tortajada

Roté el monomando y cayó sobre mi cuerpo el agua fría que me ayudaba a despertar todas las mañanas. Era un inicio más en mi vida y con seguridad sería igual a los anteriores. Mientras me afeitaba, llegaban a mis oídos unos boleros que algún vecino escuchaba con deleite: para…

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