Comunión. Por Robert Llopis (Fleishman)
Reconozco que soy algo fetichista, amante de los rituales y de los pequeños detalles que despiertan mi libido. Ahora, desde el yermo de la vejez, echo de menos los buenos años de la posguerra. La Iglesia, que me había acogido en su seno, me proporcionaba el escenario y los medios…





