Jardines del alma. Por Ana M.ª Tomás
Siempre he querido creer que el corazón humano no es voluble ni caprichoso. Que amar a alguien era más una cuestión de decisión que de vientos que llevaran o trajeran enamoramientos o amoríos. Bien es verdad que mi abuela siempre me advirtió de que el corazón de los hombres residía…







