Me he convertido en una serpiente… Por Yolanda Sáenz de Tejada
Yo, la que silba como un chico, la que se sienta como una dama, o la que cocina y ama como una salvaje, me he permutado. Esta mañana he ido a su cama. Él dormía boca abajo. He atravesado las sábanas y su perímetro más dulce —área…












