Pasando página. Por Segismundo Fernández Tizón
…De nuevo la sombra tomó aquel libro entre sus huesudas manos. En la soledad de la caverna sonaba incesante el goteo de lágrimas dulces que se perdían entre las venas de la tierra, huyendo de aquél lugar maldito en el que todo era imagen de la tristeza… las ramas secas,…





