Las 1.001 fantasías más eróticas… Por Rubén Castillo
Lo dijo André Gide y lo recoge Roser Amills en la página 69 (y no es broma) de este libro: «¿En nombre de qué Dios se me prohíbe vivir de acuerdo con mi naturaleza?». O dicho con palabras más mundanas y generales: ¿alguien está capacitado o legitimado para aherrojar nuestros…









