Mis miradas. Por Mar Solana
Hay miradas ácidas, de limón sin aliñar, el alma pega un brinco cuando se encuentra con ellas… Hay miradas de merengue, ojos que cansan y empachan si te pasas con la dosis… Hay miradas vacías, visajes únicamente destinados a la supervivencia de su portador… Hay miradas de complicidad, esa que…





