De bronce y sueños. Por Juan A Galisteo Luque
Campanas, ¡latid al viento! !Latid al viento, campanas! que no quiero despertarme tan triste por la mañana. Un viento frío se extiende como hielo a mis espaldas y quiero sentiros cerca, antes de que alumbre el alba. Vosotras, mis compañeras, que sois mi dicha y semblanza, ¡no quiero que estéis…





