Los niños perdidos. Por José María Araus
Cuando el mago pidió que alguien del público subiera para ayudarle en su número, el pequeño Martín, de ocho años, se presentó voluntario. Después de un ceremonioso recibimiento por parte del artista y los aplausos de la gente, el prestidigitador lo metió bajo una capa, y tras unos grandes…





