Los obreros. Por Salvador Pliego
I Donde se amartillan en láminas las lágrimas del hierro y las ámpulas abren sus calderos al golpe firme del acero, alzan las sirenas sus ojos, sus rezos a los huesos taladrados, y los pulsos de las vigas, en chispas rojas derretidas, recogen las sombras de todos los lamentos para…





