La ineludible cita de los viernes. Por Brisne
Y era azul el cielo, claras las aguas, y se pudrían en las zanjas removidas los muertos de mil en mil Jaime Gil de Biedma Cómo cada sábado acudíamos con flores al Barranco. Estábamos todos: Pepe y Juana, Segismundo y Flora y nosotras. Llevábamos flores a nuestros muertos:…





