El ardor de la sangre. Por Brisne
«Soy viejo y pobre, y estoy soltero; vivo encerrado en una casa de labranza en medio del bosque. Saben que he viajado ; que me comí la herencia; hijo pródigo cuando volví a mi tierra natal , hasta el becerro cebado se había muerto de viejo, tras esperarme en vano…





