PINGO ARGENTINO. Por Betty Badaui
Inocente, feliz y descuidado te veo galopar en la llanura, no será mitológica tu altura pero tienes al ángel a tu lado. Al Bureq tuvo un Dios a su cuidado, fantasía inconclusa que perdura, hazaña sin verdad y sin montura: tan distante fue aquel antepasado… Yo te observo y calculo…





