A correazos. Por Yolanda Sáenz de Tejada
A correazos, a empujones y a golpes de voz. A palos de insultos, a bofetadas de adulto inmundo y arañazos de dolor. Así obligan los padres (más que padres, hijos de puta) a que su hija de quince años abandone a su novio. Ella, —por fin sola—, mira su cuerpo…






