La muerte de las cosas. Por María Dolores Almeyda
Cuantas cosas matamos tan solo por matar, impunemente. Matamos el tiempo, el gusanillo del hambre; a la conciencia la matamos entre todos a pedradas de indiferencia o con el tirachinas apuntando a darle. O le damos morfina Y la sumimos en un sopor letal y agonizante. Intentamos matar la soledad…






