Sin poderlo evitar. Por María Dolores Almeyda
–¿Y tú a´onde va, quiyo? –ayá voy, an car’er gordo, que sa sacao un coche er tío, no vea, tío, la mar de chulo, er nota… Elvira hoy no tiene ganas de escuchar a nadie, pero se le pega al oído la conversación de los dos chicos como si fueran…





