Te quiero. Por Francisco Pérez
Esta es una declaración de amor, bastante tonta por cierto, pero es lo único que se me ocurre a las dos de la mañana. Me quedo desnudo y lo reconozco. Desde aquí veo la ropa, manchada de protesta, de suficiencia y de dignidad inútil. Sólo se me ocurre escribirte, como…







