La aguja. Por Yolanda Sáenz de Tejada
Mi madre dice que a mi hermana pequeña (esa que huele a bollitos de azúcar y miel) se le incrustó una aguja en el tórax cuando era bebé. La mujer que cosía con ella, siempre la tenía en brazos y mi hermana, que nunca lloraba, se dormía entre sus pechos…





