Casa de muñecas. Por Cecilia Prado
(Relato Ganador del Concurso “Vivir para contarlo”) En los días soleados, los muebles de roble de mi abuela resplandecían de una luz otoñal, y toda la casa se impregnaba de una fragancia que olía a fruta y a madera fresca. Ella solía decirme: «No toques esto, querida; no toques esto»,…





