El alacrán. Por José Fernández Belmonte
Conocí a un niño al que le apasionaba levantar piedras. A toda la gente del barrio le parecía un niño extraño. Bajo las rocas buscaba universos oscuros gobernados por alacranes, custodiados por larguiruchas escolopendras y trabajados por ejércitos de laboriosas y sumisas hormigas. En esa subterránea geografía comenzó a estudiar…


