Un hombre y una ventana. Por Yolanda Sáenz de Tejada
Un hombre en una ventana (bueno, mejor, un chico en el balcón). Entonces: un chico en el balcón con un albornoz blanco. Yo, en la calle, saliendo de una zapatería (donde me había probado esos zapatos de tacón que nunca me compro). Él se asoma desde un segundo…







