Casi he olvidado. Por Yolanda Sáenz de Tejada
A veces, el único futuro es el recuerdo. Casi he olvidado tu chicle refrescando mi boca; nuestro chocolate calentando mi lengua y el volcán incendiando tus dedos (es decir, mis muslos). Casi he olvidado tus palabras abriendo mi cuello; anunciando esa forma tan canalla de amarme…






