Giselle y Caperucita perdida por la autopista. Por Anita Noire
Pero ¿qué te ocurre? Sabía perfectamente lo que le ocurría. El amor. Llegué el viernes sin avisar demasiado que iba. Había apuntado que tal vez, que quizás, que si la cosa se ponía a tiro, pero lo cierto es que tenía los billetes desde hacía un par de meses….







