Fin… Por Yolanda Sáenz de Tejada
FIN… De pronto aparece él y me deja la boca seca, destrozando la saliva que la habita. Pero no de golpe, no, que eso siempre hace ruido. Lo hace lentamente, desgarrándome las vocales y las cuerdas; empapando de sexo mi ternura. Fin. Muero de mí…







