A ese viejo amigo. Por Juana Fuentes
A Daniel Marín No me revelaste nunca tus secretos, al menos, no tantos como yo te confesé, quizá por suspicacia, o acaso por una cuestión de amable deferencia. Pero no quise pararme en tales nimiedades, ya que, al fin y al cabo, siempre supe que quien te revela sus secretos…







