De pájaros. Por Dorotea Fulde Benke
Sentado en el escalón más alto de la escalera de caracol que llevaba a la plataforma de la torre, el enano -como un pez agonizante- abrió su boca de gruesos labios. Jadeó ruidosamente mirando con ojos acuosos a su amigo que se había acomodado un par de escalones más abajo….












