El sueño del otro. Por Rubén Castillo
Cada día se repite el proceso: adviertes que la fatiga te invade, que el sueño se aproxima y, poco a poco, te vas rindiendo al sopor. Una vez que la desconexión se ha cumplido, tu mente se involucra (y te involucra) en un juego distinto, con reglas anómalas o invisibles….





