Sólo soy una mujer. Por Ángel Silvelo (1º Premio Cristina Tejedor de Relatos de la Diputación de Palencia, 2012)
Acabo de plasmar tu firma en el último documento que te había preparado. Estoy tan acostumbrada a suplantarte, que me sale mejor que a ti. Sé, que cuando te sientes mañana en tu flamante sillón de Juez de Instrucción, no le darás importancia a este olvido involuntario que, por otra…
El árbol de mi infancia. Por Dorotea Fulde Benke
Al árbol de mi infancia que siempre tenía hojas y frutos y capullos al mismo tiempo que crecía alto y me abrazaba con sus anchas ramas bajas entregándome sus raÍces como escondite cuya savia llevaba pegada a mi pelo cuyas hojas caídas me traían el olor del otoño que…
La imposible pero necesaria catarsis. Por Santiago Tracón
Somos individuos con vida propia, pero hasta los rincones más recónditos de nuestro ser llegan los suspiros, los anhelos y miedos de los otros, no sólo de los cercanos, de los familiares y amigos, sino los de la multitud, el respirar colectivo. Es inevitable formar parte del grupo, sea éste…
Un reflejo extravagante. Por Juana Fuentes
No recuerdo cuántos días han transcurrido, mil cuatrocientos sesenta y cinco, tal vez, o quizá debería contarlos uno a uno para no equivocarme. Cuántos para recorrer el camino hacia este quebrado paraje donde la humedad del pantano que emerge de su vientre me devuelve, cuando en él me exhibo, un…
El último que apague la luz. Por Elena Marqués
Le dolía todo el cuerpo. Al abrir los ojos, los párpados hinchados por los golpes, se percató de que estaba sentado en mala postura. No recordaba nada después de salir del Green Mill y recorrer la Broadway Avenue en busca de un taxi que lo llevara al…
Poema de la lágrima escondida. Por Marcelo Galliano
Es bueno que recuerdes al marcharte que me tendrás allí siempre silente, en tu sedienta boca como fuente, como brújula noble al extraviarte. Y no pruebes pensar que al no llorarte no ha habido en mí una lagrima latente… tan muda, tan fatal y tan doliente que no tiene el…
Olvidado rey Gudú. Por Rubén Castillo
En el añ0 1971, Ana María Matute, tal vez la mejor escritora española del siglo XX, dio a luz su texto La torre vigía, ambientado en la Alta Edad Media y rebosante de imaginación creativa. Y la editorial Lumen, cuando nos entregó dicha obra en 1973, apuntaba en su contraportada:…
EL AROMA DE NARCISO NO ES PARA EL VERANO. Por Anita Noire
Después de la curva apareció la verja, negra, imponente, tal como Carlos se la había descrito. Cambió la marcha y dejó caer la mano sobre la rodilla. No debes preocuparte –le dijo- son amigos, no tienes nada de qué preocuparte. Había pasado un mal día, no le gustaban las sorpresas,…
Poema con lunares secos. Por Juan Ballester
Y se marcha la tarde a toda prisa… Y me deja en la orilla a merced de las olas, de la brisa y me deja una huella profunda y amarilla, una estela que brilla. Y en la distancia un perro se arrodilla. Y sólo se divisa la ausencia con…





