La aventura del tocador de señoras. Por Rubén Castillo
Un personaje alocado, que ha tenido “el privilegio de pasar buena parte de su vida en un manicomio” (p.305), y al que ya conocíamos por ser protagonista de otras dos novelas de Eduardo Mendoza (El misterio de la cripta embrujada y El laberinto de las aceitunas) vuelve a ser la…





