El portazo. Por Dorotea Fulde Benke

Había perdido la memoria. Estuve dos días andando por casa sin saber para quién cocinaba y no debí hacerlo a su gusto, porque el hombre apenas comió y después de la cena del segundo día salió dando un portazo. Recogí la mesa mientras intentaba recordar dónde había que guardarlo todo,…

leer más

Cambios. Por Marisol Oviaño

La seguridad se acabó para mí cuando tenía seis años y me pusieron un parche en el único ojo por el que veía. Pasé de ser una de las niñas líderes de la clase, a esa pobrecita que volvía del recreo pasando la mano por paredes. Mi madre, que me…

leer más