Yo, como realidad. Por Bernarda Enriquez

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Yo, como realidad. Enajenada en mi misma, sentada en un oscuro rincón polvoriento, con los ojos hundidos y patético semblante, trato de acallar mi naturaleza. Con brutalidad le he cercenado las alas, pero sigue volando, arrullando a la soledad con sus quejidos, hablando con los cuerpos ausentes, sollozando lagrimas secas,…

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La paz de Atila. Por Mari Cruz Agüera

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  La paz de Atila.   Tus ojos cimbreaban mi cintura y yo me imaginaba que tus manos llegarían también a conmoverme, que explorarías cuanto soy y habito. Inventé que arrasabas las excusas asaltando mis hombros por la espalda, que pulsabas tus huellas primitivas en cada espacio de mi piel…

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Carta de amor. Por Mar Solana

SARAH                                                                                 Berlín, 18 de abril de 2008 Amada esposa: He prescindido del adjetivo posesivo “mi” pues nunca te sentí como una propiedad. Leí en mi pequeño y vetusto diccionario que el “mi” delante de otra palabra no expresa necesariamente posesión, sino cariño. Con todo, tengo mis razones para omitirlo….

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El viejo y el mar. Por Brisne

«Pero el hombre no está hecho para la derrota -dijo- Un hombre puede ser destruído pero no derrotado». Un viejo frente al mar. Por lazarillo un joven que cuida de sus huesos y su comida. Santiago, el joven compasivo que hace un tiempo fue quién le llevaba el aparejo y…

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Cualquier dia de abril. Por María Dolores Almeyda

  Perdonen mi intromisión, mi fantasía. Perdónenme, rapsodas, líricos rimadores De versos imposibles, trovadores de limpia poesía, Perdónenme esta afrenta sin rubores. Yo no soy Benedetti, lo confieso. Ni Quevedo ni Lorca ni Neruda. De poetas hablando, hablando en verso, Sólo soy una rima contrahecha, fugaz y testaruda. Pero desde…

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SUEÑO DE AMOR (A los Amantes de Teruel). Por Andariego

                                      I De ese amor que te di, que encadenaste a su innoble condición y cobardía, hoy, te reclamo el alma que un buen día, cercana al corazón, abandonaste. Si de su falso verbo confiaste, de ahora en adelante desconfía, porque era su ambición quien permitía, que tú olvidaras…

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