Caricias. Por Isabel Muñoz Vázquez
– ¿Qué le dijiste entonces? – Que me tocara la espalda. Que me acariciara. – Y… ¿Qué sentiste? Vamos, cuéntame, qué pasó. – Pues… no sé si sabría explicarlo fue tan… es difícil no creas. Como cuando descubres esas chuche tan inolvidable y dulce, esponjosa, con fresa por dentro y…






