Ensoñación. Por Marcelo Galliano
Ensoñación Como si acaso fueras una rosa incipiente, capullo que se asusta cuando cae el rocío, me gustaría arroparte tranquila y mansamente y a solas preguntarte: «¿mi amor, no tienes frío?». Y así, tan egoísta, mientras toco tu frente y acomodo el cabello que te molesta impío, mentirte sin reparos…












