Hasta el gorro. Por Ana M.ª Tomás
Hasta el gorro. Quienes escribimos sabemos que somos vampiros literarios, andamos clavando la pluma en la yugular intelectual de los demás y chupando palabras o ideas. Unos lo reconocemos y lo hacemos con más o menos respeto a la sangre original –y citando el ADN–; otros no solamente no…













