Poemas sueltos. Por David Martínez Garrido
¡A la carga! Así avanzamos, cruzando altísimos puentes de poliespan. Aniquilando plagas con las manos, golpeándonos la ropa contra muros dentados. Atravesando intrépidos laberintos encerados sin piedad. Abriendo y cerrando puertas, pillándonos los dedos. Y, cada vez que nos detenemos, caemos. El acuario Los peces lloran…







