Tarde llegas, tristeza. Por Juana Fuentes
Tarde llegas, tristeza, a enarbolar tu espada y a enmarañar de arena estos ojos. Si hoy he llorado, sólo de puro amor ha sido, al ofrecer a ese dios antojadizo que el destino dibuja a su antojo mi ser, mi vida a cambio de la intacta alegría de los…






