Jugarnos… Por Yolanda Sáenz de Tejada
Te cambio tu saliva por mis sueños y tu espaldajardín por mi presente. Llevaba un bikini disparatado; la parte de arriba amarilla y con mil años; la de abajo, de cuero negro (demasiado heavy para tu playa de clásicos). No me hice nada especial en el pelo y,…







