¡Al Rico Cambio de Hora, Oiga! Por Mar Solana
Don Quijote de la Mancha. Por Virginia Martín
Don Quijote de la Mancha Árida y seca Castilla, color dorado, tus campos de trigales y paja que en otros tiempos llenaron guerreros valientes de sitios lejanos, ahora estás vacía y sola llena de sangre que aquellos mancharon. Y entre aquellos valientes uno venció mil batallas, combatió a los gigantes,…
Azul. Por Anna Genovés
Sergi Pàmies, CANCIONES DE AMOR Y DE LLUVIA: El caprichoso hilo conductor de la memoria. Por Ángel Silvelo
Lenguaje y pensamiento. Por Santiago Tracón
No hay pensamiento sin lenguaje. Pensamos con palabras y a través de ellas. Pero el lenguaje es algo más que pensamiento. El lenguaje es una estructura que funciona según sus propias leyes. El lenguaje es un instrumento. Como instrumento, busca siempre la eficacia. Para ser eficaz, ha de ser rápido;…
Si tanto le amas. Por Ana M.ª Tomás
Ten calma y paciencia, alma mía. No se apresura el momento porque tú lo adelantes en tu mente. Las riendas del tiempo no responden a tus súplicas. Ya sé que no vives si no es en su presencia, y que el aire penetra afilado en tu garganta, y te…
Susana Benet presenta su último poemario en la Escuela de Escritores Alonso Quijano
Dentro de las actividades y cursos que realiza la Escuela de Escritores Alonso Quijano, el sábado 29 de marzo se impartirá un taller titulado «EL CAMINO DEL HAIKU« dirigido por la escritora Susana Benet. El domingo 30 de marzo, a las 12:00 horas, Baudilio Vaquero, junto a la autora, presentará su último libro de haykus ,…
De pájaros. Por Dorotea Fulde Benke
Sentado en el escalón más alto de la escalera de caracol que llevaba a la plataforma de la torre, el enano -como un pez agonizante- abrió su boca de gruesos labios. Jadeó ruidosamente mirando con ojos acuosos a su amigo que se había acomodado un par de escalones más abajo….
No me mueve, mujer. Por Marcelo Galliano
(Inspirado en un anónimo místico atribuido a Fray Luis de León y a Santa Teresa) No me mueve, mujer, para quererte, el lecho que me tienes prometido, ni me mueve tu cuerpo aún no sabido ni el deseo fatal de poseerte. Tú me mueves, mujer, muéveme el verte con…







