Aprender de nuevo a abrazar. Por Yolanda Saénz de Tejada
Aprender de nuevo a abrazar. hinchar las arterias, la piel, el no me importa, total, si al final se irá. Ahorcar el vientre que se ofrece caliente, desenfrenado, impúdico. Olvidar el último abrazo de otro, su olor a sudor e incienso. Las quemaduras de su mirra desparramada por mi…





