SODADE. Por Anita Noire
«Y luego, en otoño, el aire seco y vibrante, cargado de áspera electricidad estática, que inflama el cuerpo bajo la ropa liviana. La carne despierta, siente los barrotes de su prisión». Desde muy temprano leo sentada en el alfeizar de la ventana. No es una aventura arriesgada,…






