El abuelo que saltó por la ventana y se largó. Por Maite Diloy
«Allan no era rencoroso. Aceptó la mano tendida y sonrió con indulgencia. Sin embargo, no estaba de acuerdo en eso de que era mejor tarde que nunca. Por ejemplo, su padre se había unido a la causa del zar Nicolás el día anterior a que estallase la revolución rusa.» Cuando…







