Sin mirar atrás. Por Mar Solana
Esta vez no lo dejaría escapar… En el equipaje no cabía la parsimonia, sólo alguna duda mal doblada y unos cuantos temores dando tumbos en una maleta casi vacía. No dio tiempo a colocar bien la pena, los últimos moretones y el hombro dislocado; el monstruo del puño…





