Adoro las despedidas (de otros…) Por Yolanda Sáenz de Tejada
Ella se aferra a su pelo, inunda con besos su cuello y —con riesgo de morir de amor— se separa de su boca. Él fabrica algodones de azúcar con sus pecas, teje sílabas de futuro con su lengua y —con riesgo de morir de amor— se cose…








