Reina por un día. Por Rocío Cruz
Despegaba su cuarteada cara por lágrimas de sumisión de la absorbente y tersa almohada que, junto a su pulcritud, había asistido, como tantas otras veces, a un caótico episodio de violencia doméstica, cual inocente espectador de la novela más negra en pos de la degradación de un lindo ser humano,…





