Comenzó a sospecharlo la tarde que Juan entró charlando animadamente junto a otros peces gordos del hospital. Alicia rotaba con la fregona por el vestíbulo con la velocidad de un potente tornado y casi le arrolló sin que él siquiera volviese la cabeza. Fue en ese instante cuando empezó a…
Marcela, mi vecina del frente, se fue de visita a la casa de sus tíos que viven en Buenos Aires. Me saludó hoy por la tarde desde la ventanilla de un Chevrolet Impala, color anaranjado, rebosante de felicidad. Una desgracia… ¡Justo ahora se tenía que ir! ¡Con la cantidad de…